sábado, 9 de mayo de 2015

OH.OH.OH...OH.OH.OH.

Resultado de imagen para hinchada cantandoEl 11 de Mayo se recuerda la creación del Himno Nacional Argentino dado que en la misma fecha de 1813 la Asamblea General Constituyente del Año XIII lo aprobó bajo el nombre de Marcha Patriótica. Teniendo como antecedente que el 22 de Julio del año anterior el Triunvirato  había pedido al Cabildo de Buenos Aires  que mandase a componer  lo que llamaban “la marcha de la patria”. El 24 de Mayo de ese mismo año en La Casa de la Comedia se presentaba una obra titulada 25 de Mayo, escrita por Luis Ambrosio Morante con música de Blas Parera. Entre los espectadores estaba Vicente López y Planes quien inspirado en un himno que coreaban los actores cuando terminaba la obra, redactó la primera estrofa del que sería luego el Himno Nacional Argentino. Tiempo después este recitó todas las estrofas en una de las reuniones que solían hacer en la Casa de los Thompson dando como resultado el aplauso y la aclamación de los presentes encendidos de fervor patriótico que hicieron que fuera repetido varias veces. Allí mismo Vicente López y Planes, comenzó a ensamblar los versos con la melodía básica de un  himno muy conocido para ellos, ya que en todas las reuniones Martin Thompson lo interpretaba en el clavicordio. Este himno religioso ingles se llamaba El Himno de David. Esa misma noche luego de algunos ensayos fue perfeccionado, acompañado de estruendoso aplausos. Dado que no tenia donde escribir  la partitura, recién lo hizo al día siguiente. Blas Parera cobró 199 pesos  por la composición del himno y ensayo de la orquesta y los niños cantores a los cuales debió pagarles 30. Aquella Marcha Patriótica fue cantada en Uruguay dado que aún no se había independizado y también fue el Himno de la República de Chile durante los tres años durante la permanecía del General San Martín en esas tierras.
En cuanto a la música, la Marcha Patriótica sufrió una modificación en 1847 con nuevas armonizaciones en una obra que Juan Pedro Esnaola dedicara a Manuelita Rosas. En 1860 surge una nueva versión con cambios en voces, arreglos, y armonizaciones. Y en 1938 una comisión presidida por Alberto Williams definió claramente las formas musicales actuales, quitando las influencias de la obra de Joseph Haydn titulada La Creación y El Juramento una ópera de Saverio Mercante. El musicólogo Esteban Buch en su libro “O juremos con gloria morir “dice que nuestro Himno no llega a ser una marcha en el sentido estricto de la palabra, porque no tiene el ritmo regular ni la cadencia de las mismas, como puede ser el caso de la Marsellesa que suena avasallante y exultante.  Sino que tiene una solemnidad que evoca un tono religioso, pero no litúrgico sino más bien el de las obras para coro y orquesta de estilo clásico. Y en partes tiene la evocación de una batalla con los recursos descriptivos de la opera, a su vez retomados del género musical de la battaglia que, desde el siglo XVIII, permitía imaginar un combate a quienes no participaban de él. Buch dice que por último “llega un interludio instrumental a ritmo de polka, responsabilidad de Espanaola en 1860, y empieza la marcha con un ímpetu colosal: Sean eternos los laureles que supimos conseguir”  Con relación a la introducción aclara algo que suena gracioso: “El Himno Nacional Argentino es un caso extraño: (porque) tal como llegó a nosotros, la música de Parera ignora el texto de López durante un tercio de la composición. Para cuando el texto dice Oíd mortales, ya pasaron veintitrés compases; (y) ya hace más de un minuto que los mortales están oyendo la introducción. También dice que la introducción tiene las características de una obertura de una ópera, ya que en ella hay un anticipo resumido de la obra, que tiene: una causa sagrada, un combate, una victoria y un festejo.
En cuanto a la letra podemos decir que es una lirica patriótica en lengua culta muy rebuscada y alejada del vocabulario popular. Está escrita en nueve estrofas de ocho versos de diez silabas, y el coro es un estribillo de cuatro versos.  La rima es asonante en los versos pares, y libre en los impares.  El estilo es neoclasicista lleno de retoricas, y se supone inspirado en un Canto Guerreo asturiano donde predomina el tono beligerante y combativo. Usan repeticiones como Libertad, libertad, libertad que se cree fueron inspiradas en la Marsellesa cuando dice Liberté, liberté cherie (libertad, libertad amada). Tiene adjetivaciones neoclásicas como, horrible fragor y fieros tiranos. Recurre al hipérbaton en, de los nuevos campeones los rostros, en lugar de, los rostros de los nuevos campeones. Cuando dice Coronada su sien de laureles, es una alegoría donde personifica a la nación. Y llega a una poderosa metáfora cuando dice: con sus brazos robustos desgarran / Al ibérico altivo león. Como los versos tenían todo el fervor patriótico de la lucha por la liberación de las opresiones del invasor que era mencionado peyorativamente. En 1900 para no ofender al pueblo español se decidió cantar solamente la primera y la última cuarteta y el coro de la Canción Nacional sancionada en 1813.
Como vemos en estos  más de 200 años transcurridos desde la creación del Himno Nacional argentino, este ha pasado por muchas modificaciones. Para los más tradicionales quizás sean ofensivas  alteraciones de un único, genuino y puro Himno Nacional, el cual nunca deberíamos haber dejado de cantar y respetar. Y  otros más progresistas, crean que era necesario que se actualizara en concordancia con las sucesivas épocas con las que tuvo que convivir. Aunque a pesar del paso del tiempo hoy como ayer es muy importante la unidad latinoamericana que pregona en sus estrofas, para poder enfrentar al cruel invasor que hoy usa medios de opresión más sofisticados. Pero por si esto fuera poco desde hace tiempo nuestro himno está sufriendo una alteración impulsada por el pueblo, o mejor dicho por la hinchada. Que por supuesto es criticada por los tradicionalistas. Todo se debe a que la AFA decidió que solo se difundiera la introducción de nuestro himno al comienzo de los partidos, como no se tenía  una letra para cantar la hinchada comenzó su clásico OH, OH, OH… Demás esta decirles que muchos manifiestan sentir emociones profundas al escuchar el oh, oh, oh de la introducción del Himno.  Desde deseos de cantarlo cada vez más fuerte, hasta lagrimas, piel de gallina y exaltación. ¿Le llegara en este tiempo otra modificación a nuestro Himno? No creo que en las escuelas se comience a cantar el oh, oh, oh; aunque, si lo hicieran, doy por sentado el gran entusiasmo y euforia con que se haría, en contraposición a lo pesado o aburrido que parece hoy. ¿Se oficializará una letra para cantar en la introducción? Como para comenzar con esto Alberto Harón cantó el Himno con una letra anónima para la introducción. Fue la noche del 16 de Octubre en el Estadio del Bicentenario de Catamarca en esa oportunidad se enfrentaban San Lorenzo y Arsenal de Sarandí por el final de la Copa Argentina. Ademas se podría eliminar la palabra muerte cambiando el oid mortales el grito sagrado por, escuchen todos el grito sagrado. Y el o juremos con gloria morir por, y de victoria en victoria vivir Con este Himno u otro nuevo deseemos de todo corazón que Dios bendiga a Argentina porque la oración del justo puede mucho (Santiago 5:16)
Lamento tener que hacer publicidad a Quilmes pero para mi esta es la mejor interpretación del oh,oh,oh que encontré. 

La otra buena es la de la final con Alemania en Brasil 2014 pero allí los "amargos" ni siquiera cantan el oh,oh,oh; todavía no aprendieron la letra.

Ricardo Chavez Cuello.     




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