martes, 10 de febrero de 2015

EL HOMBRE DEL SAXO



Resultado de imagen para el hombre del saxofonNunca olvidare cuando escuche a un conocido actor contar  como llego a serlo. Dijo que iba caminando con su saxo sobre el hombro cuando fue alcanzado por un hombre que manifestó haberlo visto cruzando la calle con su instrumento a cuesta cuando comprendió que era la persona ideal para el personaje de su trabajo en televisión. Desde ese momento su vida cambio por completo.  Pero lo interesante es que nunca tuvo “el sueño” de ser actor, ni persiguió “la meta” de ser galán de telenovela, o comprendió que “el propósito de su vida” era ser artista.
No hay nada malo en tener sueños o fijarse metas o descubrir el propósito de nuestra vida. Pero estos métodos de motivación llegan a ser muy dañinos cuando nos quitan la calma porque nos llevan a esforzarnos como si fuéramos responsables de nuestros éxitos. O nos estimulan al  punto de descuidar otros aspectos de nuestra vida como puede ser la familia o las diversiones porque estamos convencidos que con sacrificio podemos llegar muy lejos. O nos animan exageradamente por métodos de autoayuda que nos dicen que todo lo podemos lograr con fatigas y desvelos. Es decir que llegaremos al costo de "sudor y lágrimas".
Está bien que estudiemos,  nos capacitemos y nos preparemos para desenvolvernos de la manera más efectiva en la actividad o la profesión que desempeñemos. Sin embargo debemos tener en cuenta que las oportunidades son un factor muy importante. Indefectiblemente no podemos preparar las coincidencias similares al caso del hombre del saxo. Podemos  licenciarnos o doctorarnos pero las oportunidades no las podemos crear, ellas vienen solas. Algunos la llaman suerte, pero la verdad es que debemos creer en Dios y descansar en el confiados de que en su bondad nos dará una oportunidad. El autor de Eclesiastés dice: vi que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos. (9:11) otra versión dice: sino que el tiempo y la suerte les llegan a todos. Dios nos dará grandes oportunidades, como en el caso del hombre del saxo.

Ricardo Chavez Cuello.





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